En realidad la hipnosis es, pues, sugestión-relajación. La persona que está hipnotizada está más despierta y receptiva que en otros estados de la conciencia y en este estado se puede entrar en contacto con las realidades internas y obtener información de la mente con más facilidad.

En todo momento se es consciente de todo lo que sucede, pero se siente completamente al margen. Se puede hablar y también terminar el trance en el momento que se desee.

Está indicada para cualquier tipo de problema de origen psicológico así como también nos hace posible trabajar dolencias crónicas.
Así mismo, es recomendable compaginar el trabajo de hipnosis con otra técnica psicoterapéutica, pues se puede profundizar mucho más.